Sistema de Lubricación

De acuerdo a las cargas mecánicas, el aceite protege las piezas contra el desgaste sufrido, la primera función del aceite lubricante consiste en interponerse entre las piezas en movimiento, para evitar los contactos directos entre los metales. Cualquier contacto directo de las piezas mecánicas puede generar, en el peor de los casos, una avería por gripaje, y en el mejor, un desgaste acelerado del motor que impedirá finalizar la competencia.

La respuesta básica es: separemos las superficies.

Separar las superficies en movimiento relativo significa interponer "algo" entre ellas, con un espesor mínimo que las mantenga a distancia, aunque esa distancia sea mínima.

El relleno de este "sándwich" es, por definición, EL LUBRICANTE.

Fundamentalmente necesitamos asegurar que el aceite forme una película resistente (viscosa) a temperatura de régimen del motor.

Por convención se adoptó como temperatura de referencia 210º F - (98,9º C). luego, ISO normalizó esta temperatura en 100º C).

Para obtener un desgaste lo más reducido posible es conveniente que la lubricación sea perfecta. Además de la viscosidad, el lubricante debe poseer un: modificador de fricción: el cual tiene la función de incrementar la resistencia de la película lubricante, e impedir que la película se rompa por ello KANSACO tiene superioridad en este caso ya que en sus formulaciones cuenta con el:Polymer´s Protection Film, el orgullo de nuestra empresa y aditivo que nos diferencia ya que su funcionabilidad es única. Actúa por absorción física sobre las superficies metálicas, es una película micro delgada que actúa desde que se enciende el motor y protegiéndolo en este momento critico ya que por sus características químicas permanece aún cuando el motor se detiene hasta el momento del arranque (espacio de tiempo de mayor desgaste.

En un motor de carrera que desarrolla desde 3, 4 y 5, veces mayor potencia que los motores, cuando fueron sacados a la venta es decir, de fábrica, las restricciones mecánicas impuestas a las piezas del motor se multiplican de forma exponencial. Resulta fácil darse cuenta de las restricciones si nos fijamos en el comportamiento del pistón en el cilindro.

El increíble nivel de aceleración y deceleración que sufre el pistón, en une distancia tan reducida, nos da una idea más precisa de la envergadura de la problemática mecánica sufridas por las piezas y el lubricante. En forma concreta el sufrimiento se manifiesta en los roces colosales sobre el pistón, en los segmentos del cilindro, de las bielas sobre los cojinetes y del cigüeñal en los palieres.

Frente a estás tremendas cargas mecánicas, entre las mismas piezas del motor, el papel del lubricante es de "soportar", para evitar los contactos metal con metal. Por otro lado, el lubricante debe mantener una fluidez para que las fricciones que se ejercen en la película de aceite sean lo más reducidas posible.